Un buen slogan, es un buen comienzo para motivar al empleador y ganar al cliente.
Ser y ver como el cliente, para ayudar al cliente.
Y en cuanto a ¿cuáles serían las acciones que se brindarían para exceder las expectativas de los clientes?

Muchas veces como cliente, me imagino una forma grata de llegar a un lugar donde se me ayude y se me atienda como alguien y no como un icono de dinero.
Ahora. Como jefe de una compañía me enfocaría en la recepción que se le dé al cliente. Y como todo siempre entra por la vista que mejor que un buen lugar para hacer los negocios. Dejaría el simple cubículo aparte, buscaría más privacidad, un lugar amplio tranquilo, con mucha luz, colores cálidos o fuertes dependiendo del gusto del cliente, introduciría unos aperitivos (a quien no le gusta degustar algún entremés, sea café, refresco, te, galletas, etc.), motivaría a los vendedores a ser el cliente. Y como menciona Dubrin (2008): “Conocer las necesidades del cliente y antepóngalas”.
Mostraría a mis empleadores la necesidad de valorar lo que se puede hacer en grupo para lograr la meta, que es vender y claro se los ejemplificaría diseñando políticas más dóciles y menos opresivas. Una simple sala de relajación, donde puedan ser ellos y votar todas esas negativas que puede ser tratar a usuarios. Dotaría de poder a ellos para que tomen decisiones importantes al tratar con un cliente insatisfecho como lo ejemplifica Dubrin (2008) con el empowerment: “Proceso por el cual, los gerentes transfieren el poder a los empleados de menor rango, o lo comparten con ellos”. Dado que son ellos, los que tienen el contacto directo con el cliente. Si bien un empleado motivado es un gran activo un cliente satisfecho es un pasaje a más clientes.
¿Pero, aunque la tecnología avanza e implementa fortalezas y comodidades para los clientes? Ciento que el trato de persona a persona es el mejor. Claro que los correos de voz ayudan o el sistema (ARC) a la hora de las llamadas. Pero muchas veces se puede llegar a buenos términos con una simple apretón de manos, una sonrisa, un buen día y que tenga una feliz tarde.
Y si bien esta es una visión de cliente siendo un jefe, no estaría muy alejada de mi realidad si en algún momento de mi vida llegaría estar al mando de una compañía o de mi propia empresa. El cliente es la clave del éxito. Creo que hay que tener eso en mente.
También comparto este vídeo, aunque desacredita lo antes mencionado y lo leído en el libro, muchas veces nos pasa y no solo con un servicio como el de taxi. Claro no como en este caso, que espero que no nos haya pasado a ninguno(a).